Racing arrancó ganando rápidamente, pero Banfield se lo empató. Teo se fue expulsado cuando su equipo tenía un hombre más y López, en el final, terminó poniendo 2-1. El equipo del Coco Basile sigue sin encontrar el rumbo. Vélez ganaba 3-0 con comodidad, pero Arsenal despertó, se puso 2-3 y lo dejó con el corazón en la boca hasta la última pelota. Al final, los de Liniers se quedaron con los tres puntos y están en lo más alto de la tabla. El Matador se puso en ventaja de entrada, lo aguantó y, con el Tomba jugado en ataque, lo definió en el final. La figura fue Javi García y ambos terminaron con diez por una pelea entre Echeverría y Ramírez. Tigre sueña con la permanencia. Fiesta en la Bombonera: Riquelme metió el 2-0 de tiro libre y Falcioni aplaudió la delicia. El primero fue de Cvitanich. Sin lucir, sin generar mucho juego, Boca ganó y se prende en la punta.
RACING 1 – BANFIELD 2
Impotencia. No hay otra sensación que quepa en el cuerpo del hincha de Racing. Tres partidos, un punto, un gol, sin victorias, dos derrotas. El equipo del que Coco Basile agarró el timón con la esperanza de explotar lo que otros no pudieron se esfumó en apenas tres fines de semana. Sin juego, sin circulación de pelota, otra vez no pudo aprovechar estar 11 contra 10 y en el minuto final lo pierde, de manera increíble, y ese sentimiento se apodera del cuerpo. Frustración. Enojo. Bronca. Incertidumbre.
Con el partido 1-1 aún no estaba claro quién era superior. El local se puso arriba a los tres minutos por un penal de Lucchetti a Hauche (lo cruzó a destiempo) y ocho minutos después, tras el penal (cometido por Cahais, pateado por el Laucha y atajado por Saja), Chávez metió el empate en el rebotey recién en ese momento comenzó el partido. Aunque se dedicaron a prestarse la pelota y cortar el poco juego con faltas reiteradas sin generar demasiado peligro. Racing, de hecho, desperdició una buena cantidad de tiro libres cerca del área visitante.
A los 33′ del PT fue la bisagra. Tras la expulsión de Bustamante (dejó la pierna arriba cuando Teo Gutiérrez se iba), Racing estaba ante la chance de sacar una real ventaja. De aprovechar a su rival con 10 y atacarlo por todos lados. Intentó, pero sin ideas claras. Un cabezazo de Cahais, algunos tiros de Moreno afuera, Pelletieri, Toranzo, Pillud… Pero nada. Se fue al descanso con la idea de liquidarlo en el arranque en el segundo.
Pero esa superioridad nunca se vio. Todo lo contrario, con Racing atacando, Chávez supo aprovechar espacios y solito y solo asustó un par de veces a Saja. Así, el local fue sumando ansiedad y, con eso, torpeza. Comenzó a equivocarse en los pases, a perder claridad y, con las amarillas a los dos colombianos, quedó en evidencia que algo podía pasar. Y pasó. Primero, por la roja absurda a Teo (lo buscaron todo el partido y terminó afuera por un acto infantil) y, en medio de la locura, llegó Hernán Rodrigo López para el baldazo del final, para el golpe de nocaut. No hubo tiempo para nada más, salvo para los lamentos. De un lado, la alegría del Taladro, en medio de los rumores sobre la cabeza de Da Silva, abandonó por fin el último lugar en la tabla, que ocupaba desde el torneo pasado. Del otro, la tristeza de este Racing que arrancó el 2012 con ilusión y ahora busca respuestas. ¿Alguien las tendrá?
VELEZ 3 – ARSENAL 2
Juega, mete, toca y golea. Sí señores, Vélez está imparable. Y esta vez, aunque le tocó sufrir hasta la última pelota, se encargó de demostrarlo ante Arsenal. El Fortín se floreaba y ganaba 3-0, pero los de Sarandí asustaron con dos goles. De todas formas, los tres puntos quedaron en Liniers. Augusto Fernández, que convirtió por duplicado e hizo un gran partido, fue el corazón del equipo.
Rápidamente, y repitiendo la fórmula del triunfo ante Banfield, Vélez tiró sus mejores cartas en la cancha, y dominó ampliamente a un Arsenal inexpresivo, que no se pudo encontrar en el campo. Y como se veía venir, la resistencia de los de Sarandí no tardó en quebrarse… Primero, Augusto rompió el cero con un zurdazo esquinado, y luego Cuesta le cometió un penal más que infantil a Obolo, para que el Burrito Martínez marque el segundo del Fortín en apenas dos minutos.
En la segunda parte, el 3-0 de Augusto, otra vez de zurda, pareció sentenciar el partido. Pero Arsenal no se dio por muerto y, con tantos de Zelaya y Leguizamón (exquisito tiro libre), puso a Vélez contra las cuerdas. Gareca metió mano con Cabral y Canteros a la cancha, para intentar frenar la embestida de un rival que había mostrado poco y nada en la primera parte. Y lo logró, porque finalmente los de Liniers terminaron festejando y se subieron a la cima de la tabla, con siete puntos.
Otra demostración de contundencia de Vélez, que de todas formas empezó a mostrar signos de cansancio y necesitó del banco de suplentes para aguantar el triunfo. El miércoles, en su cargado calendario, el Fortín enfrentará a Racing de Trelew en Salta, por la Copa Argentina. ¿Llevará Gareca a los mejores, o empezará a cuidar?
GODOY CRUZ 0 – TIGRE 2
El objetivo de Tigre en el Clausura no es más difícil que ambicioso. En descenso directo, sabía que iba a tener que lucharla con las garras afiladas e incluso necesitaría una campaña de campeón. Pero el Vasco Arruabarrena también sabía cuales eran las armas con las que contaba. Toque con Román Martínez y Morales, altura en las dos áreas y un animal del gol como Carlos Luna.
Así salió a buscar el partido en Mendoza. Pensando primero en el arco de enfrente que en el propio. A pesar de que venía de una dura derrota copera, Godoy Cruz no entró todo lo concentrado que necesitaba y el Matador pegó el zarpazo. O mejor dicho, el salto. Galmarini bajó de cabeza un centro largo y Luna, de palomita, puso el 1-0 (salió descompuesto en el entretiempo). Tan fuerte es este Tigre por los aires que sus cuatro gritos en el torneo vinieron por esa vía.
Necesitado, el Tomba fue. Y como el de Pumpido también es buen equipo, el partido se puso lindo. Pero por más que intentó y hasta mereció algo, nunca pudo quebrar la resistencia visitante. Un buen remate de Villar, un cabezazo tremendo de Ramírez, otro de Olmedo que era gol en todos lados. Javier García jugó un partidazo y mostró que él también vuela a la par del equipo. Fue el mejor en Mendoza.
Tanto ir y rebotar terminó por sacar de quicio a la gente del Tomba. Tito Ramírez se agarró con Echeverría y Pezzotta acertó en expulsarlos a ambos. Pero Tigre vuela. El ingresado Leandro Díaz metió una gran corrida y estiró la diferencia en los minutos finales. En tres fechas, los de Arruabarrena suman siete puntos, están invictos y otra vez se pusieron a seis de San Lorenzo. Para salvarse hay que seguir volando.
BOCA 2 – NEWELL’S 0
Aplaudan, aplaudan. La gente aplaude. Falcioni también, desde el banco de suplentes. Riquelme protestó porque el árbitro no siguió una jugada con destino de gol suyo pero, paradójicamente, ese tiro libre lo hizo disfrutar en la noche. Y generó los aplausos de los hinchas y hasta del propio técnico: 2-0 y final, triunfo contra Newell’s. ¿La estética? La puso el 10 con esa caricia, aprovechando que Peratta se la jugó demasiado antes al palo de la barrera y dejó el suyo libre. Román lo hizo, fue a festejar al banco, abrió los brazos hacia el palco donde estaba su familia. Noche de fiesta por el triunfo, porque sigue el invicto (34 partidos, 32 teniendo en cuenta partidos del torneo local) y porque el equipo se prendió a la punta.
A pesar de que se viven momentos de poca tranquilidad por la fría relación Falcioni-jugadores, el equipo avanza. No jugó lo que esperan los jugadores, pero metió pata y actitud. Fue un poco más que Newell’s, aunque le faltó volumen de juego, no tuvo profundidad, regaló demasiado la pelota por momentos, pero la alcanzó para ganar con el gol de Cvitanich al final del primer tiempo (vale aclarar que hubo un lateral mal cobrado en la jugada previa) y el golpe de KO de Riquelme en el segundo. Lo mejor es que no le llegan claro y le siguen sin hacer goles (ninguno en las tres fechas del Clausura), que no sufrió la ausencia de un tipo importante como Schiavi.
Enfrente hubo un equipo livianito, que le faltó creérsela un poquito para lastimar. El campeón va, sin lucir pero va, y ahora se viene San Lorenzo (antes, el miércoles, Central Córdoba por la Copa Argentina). Y se prende pese a los sobresaltos internos. Y se prende con el sello de Román.
Fuente: Diario Olé





