Racing cayó 2-1 frente a Colón y sumó su tercera derrota en fila, justo el día del aniversario de su estadio. El Sabalero jugó mejor, y contó con la potencia goleadora del Bichi, que le metió su noveno gol a la Academia. Alivio para Mohamed: consiguió la primera victoria del torneo. Estudiantes sufrió en el primer tiempo como hacía rato que no le pasaba. Pero lo emparejó con oficio y lo ganó con un ataque aislado sobre el final. Y ahora, sí, se trepó a la punta del torneo junto con River, y todavía debe el clásico con Gimnasia…
RACING 1 – COLON 2
Partidazo en el 60° aniversario del Cilindro de Avellaneda. Como no podía ser de otra forma, Racing y Colón completaron la fiesta del estadio con un juego repleto de emociones. Pero la alegría no fue para la Academia, que cayó 2-1 ante el Sabalero, y sumó su tercera derrota consecutiva, tras arrancar el Apertura con dos triunfos.
Las caras largas en la tribuna de Racing aparecieron cuando apenas iban cuatro minutos: Mayorga tocó la pelota para atrás, y Fuertes, implacable, definió ante la salida de De Olivera. Minutos después, Russo sufrió la salida del pibe Fariña (le harán estudios y se teme por una rotura de ligamentos de la rodilla derecha), que se fue lesionado, y en su lugar ingresó Castromán, para darle más movilidad por las bandas. Así, los de Avellaneda se fueron al ataque, pero se toparon constantemente con Diego Pozo, que sacaba todo lo que le tiraban (impecable en una triple atajada donde evitó un gol imposible). Pero el tan ansiado empate llegó: error de Candia, que la dejó suelta en el área, remate de Yacob, y tras un rebote de Pozo, que quedó vencido en el piso, Bieler puso el 1-1.
Ambos equipos quedaban desnudos constantemente en defensa, y en el mejor momento de Racing, Colón se abusó de esta falencia. Gran pase de Higuaín ante la estática defensa académica y posterior definición de Larrivey, por encima de De Olivera. Ya en la segunda parte, los de Mohamed mejoraron su rendimiento, y dominaron ampliamente a su rival, que buscaba constantemente con centros que finalizaban en las manos de Pozo.
Así, el Turco y compañía se sacaron un peso de encima y celebraron el primer triunfo del campeonato. Del otro lado quedó Racing, que tras un arranque esperanzador, con dos victorias, acumula tres derrotas en fila. La Academia demostró que tiene mucho para aprender.
GODOY CRUZ 1 – ESTUDIANTES 2
El arranque fue vertiginoso, preciso, precioso. Godoy Cruz encaró el partido con enjundia, presión y pases cortos. Estudiantes no reaccionaba: cuando sus jugadores giraban, los mendocinos ya los habían superado… Fue un ahogo difícil de soportar. Incluso para un equipo probado como el Pincha. Y Diego Villar, un ex Gimnasia La Plata, puso el 1-0 luego de un córner. Al toque, el Tomba volvió a presionar y ganó un tiro libre en el borde del área que Ramírez ejecutó a centímetros del palo izquierdo. Uf.
¿Cuándo termina? Bien pudo pensar en eso Estudiantes. Pero no. Esto recién empezaba. En la primera bola que los platenses lograron meter en el área local llegó el empate que, a esa altura del juego, tenía aristas milagrosas: Dutari intentó rechazar cuando marcaba a Mercado y no hizo más que meter la pelota en su propio arco con la rodilla.
Y 45 minutos después (bueno: 50, porque hubo cinco de tiempo adicionado), Estudiantes se iba del Malvinas Argentinas con un triunfo. ¿Cómo? Lo emparejó con oficio, con dientes apretados. Porque golpe por golpe, los mendocinos pegaban más fuerte.
El dominio de la bola fue del Tomba. Lo que se repartieron uno y otro, hasta los 35 minutos de la segunda etapa, fueron las polémicas y las situaciones de gol: idénticas acciones de Enzo Pérez y Carlos Sánchez, que debieron ser sancionadas como penales por el juez Faraoni, terminaron en amarillas para los futbolistas que habían sufrido las faltas. Para peor: el uruguayo de Godoy Cruz ya tenía una y se fue al vestuario llorando desconsolado. A un bombazo de zurda de Olmedo que reventó el travesaño de Orión, la Brujita Verón lo emparejó con un derechazo seco que pegó en el palo derecho de Ibañez y cruzó el arco, sin entrar.
Pero en el cierre, incluso con diez, Godoy Cruz atoró. Generó situaciones. Pudo ganarlo. Casi lo mereció. Aunque Verón, segundos después del pitazo final, haya dicho que el triunfo de Estudiantes fue merecido. Fue Juan Pablo Pereyra (el ex Atlético Tucumán que una vez fue citado por Maradona a la Selección, ¿se acuerdan?) el que armó una linda jugada por izquierda, por donde debía estar el expulsado Sánchez: centro y Leandro González, con un toquecito, apareció para poner un resultado inédito. Un resultado de esos que pesan en la tabla en las últimas fechas de un torneo.
Fuente: Diario Olé





