Categorized | FUTBOL DE PRIMERA

Rojo de la bronca…

El Lobo frenó al Rojo en el Bosque y así le sacó un invicto de siete partidos. Dos lindas definiciones de Marco Pérez le dieron los tres puntos a Gimnasia. River sigue sin levantar cabeza y la gente no quiere saber más nada. Perdió 1 a 0 frente a Newell’s con un gol de Achucarro luego de un rebote. Ganaba Chacarita y estaba mejor, pero Lanús se lo dio vuelta en tres minutos con goles de Castillejos y complicó más a su rival en la pelea por el descenso.  Banfield le ganó por 2 a 0 a San Lorenzo en el debut de Méndez como DT del Ciclón.


GIMNASIA 2 – INDEPENDIENTE 1

Y se tenía que terminar… El Rojo venía dulce por donde se lo mire. Desde atrás, con la firmeza de Gabbarini, hasta adelante, con el trío Silvera-Gandín-Núñez (12 goles entre los tres). Pero hubo un equipo que con un poco de orden, un organizador como Encina y un gran día de Marco Pérez le puso freno. Freno de mano. El colombiano metió dos lindos goles para sacarle un invicto de siete partidos a Independiente. Hoy, en medio del Bosque, un Lobo se comió a Caperucita Roja…o Rojo.

De entrada, Gimnasia dejó en claro que no le importaba tener enfrente al líder del Clausura. Pero se encontró con una de las figuras del equipo de Gallego: Gabbarini. El 12 le sacó un mano a mano a Stracqualursi y parecía que iba a tener otro gran partido. Pero a Marco Pérez poco le importó. A los 20′ gran asistencia de Encina, cerebro del Lobo, para que el colombiano de apenas 19 años define de zurda, con sutileza, por arriba del 12 de Independiente. En ese primer tiempo fue mucho más Gimnasia y la justificación fue que el Tolo mandó a calentar a Núñez y a Patito con apenas 35′ de partido. Marco Pérez tuvo otra que no pudo capitalizar, cuando bailó a Tuzzio en la puerta del área, pero su remate salió sin fuerza.

Pero Independiente por algo está arriba. A falta de cinco minutos para el entretiempo Piatti tomó la lanza y encaró, un rebote desconcertó y desorganizó a la defensa de Gimnasia y Acevedo demostró que tiene buen panorama: se la dio de una a Mancuello, que definió de zurda, tres dedos, al segundo palo de Sessa. Con tiempo cumplido Gandín la luchó en el área, le quedó a Mancuello, que sacó otro zurdazo pero se le fue por arriba, cuando la jugada pedía centro. Así, en poco y con poco, el Rojo fundamentó su liderazgo.

Para el Lobo no era negocio el empate y fue por más. Encina, la manija, tuvo una doble que primero sacó Gabbarini y en la segunda oportunidad la mandó al Estadio Ciudad de La Plata. A los 23′ llegó la segunda perla de Marco Pérez. La peinó Strcqua, falló Mareque y el Negro definió muy bien, cruzado, abajo y contra el palo. Primer doblete para el colombiano en Argentina, en donde llegó a ocho goles, siete en este torneo. Independiente fue con centros pero se encontró con Sessa. El Gato primero sacó un cabezazo abajo, el rebote le quedó a Gandín, pero el 1 de Gimnasia cerró el arco. Y se cerró el partido. Y se cerró el Bosque, donde el Rojo no festeja desde hace 15 años.

Es la segunda derrota en el torneo para los de Avellaneda (antes 0-3 contra Vélez) y la tercera que recibe más de un gol (venció 3-2 a Estudiantes). Independiente mostró una falencia, un punto débil: no puede reaccionar cuando arranca abajo en el resultado, como le pasó con el Fortín en Liniers. Sigue arriba, pero lo puede alcanzar Godoy Cruz si mañana supera a Racing. El Lobo sumó tres puntos de oro pensando en quedarse en Primera. Ahora alcanzó a Central (juega mañana contra Argentinos) y pasó a Racing por uno, pero la Academia sigue arriba porque tiene dos partidos menos (mañana contra el Tomba y suspendido ante Atlético Tucumán). Por ahora, en La Plata se festeja porque un Lobo dijo basta: Hasta acá llegaste Rojo.

RIVER 0 – NEWELL´S 1

“No sabe, no sabe, tiene que aprender, orejas de burro le van a crecer”. El cantito, para los treintañeros, suena familiar. En el jardín de infantes, o al asomar en la primaria, se cantaba (o se escuchaba) seguido. El destinatario era, claro, alguno que hacía mal la tarea, que se equivocaba con las vocales, que no entendía el abecedario.

El que no entiende nada es River. No tiene idea de cómo hacer un gol. No sabe si pretende llegar a la ventaja (o, después del gol de Achucarro, al empate) tirando centros, tocando por el medio, con remates desde afuera… Sencillamente, no muestra una idea clara de cómo meter la pelotita en el arco rival. Se nota: es, después de Atlético Tucumán (y guarda, que los tucumanos tienen un partido menos) el equipo menos goleador del torneo.

Las únicas orejas de Burro que recibieron mimos y no despertaron indignación e insultos fueron las de Ortega: con intermitencias y todo, el jujeño empujó al equipo, lo contagió de algo parecido a la claridad. Es cierto: Newell’s arrancó mejor, con un centro venenoso que Vega debió despejar y con una bomba de Estigarribia que peinó el techo del arco. Pero el ¿equipo? de Astrada se plantó, movió la pelota, se permitió agarrar confianza, Mauro Díaz reventó el travesaño, Ortega tiró un lujito para que Affranchino llegara vacío y rematara desviado, y el propio Ortega se ganó otra gran ovación cuando hizo jueguito para tirar un centro ante la marca de Mateo que luego Nico Sánchez cabeceó alto.

Newell’s sabía que, ante este River endeble, debía aprovechar una ocasión. Sólo una. Y que los nervios del rival harían el resto. Claro: no contaba con que cuando se está en racha, las malas llegan todas juntas… Achucarro intentó, la pelota le rebotó a Ferrero y el paraguayo, tirándose al piso y agarrando la pelota bien mordida, la terminó metiendo por arriba de Vega de puro o…lfato.

River terminó con tantos hombres de ataque como tan pocas ideas. Ortega, Villalva, Funes Mori, Juan Antonio, Gonzalo Ludueña. Ya habían tenido su oportunidad Canales y Mauro Díaz. El final, con insultos, con un “que se vayan todos”, con aplausos a Ortega, se veía venir.

CHACARITA 1 – LANUS 2

El Funebrero de Mauro Navas sigue padeciendo los mismos problemas que tenía con Gamboa. Las cosas no cambiaron, y este equipo, que de a ratos muestra tintes de buen fútbol, termina quedándose con un sabor amargo. Una vez más, se fue sin puntos.

En el primer tiempo, hubo chances para los dos lados: Blanco primero definió cruzado y la pelota se fue cerquita del palo, y más tarde, Cachete Morales remató desde afuera, para que Marchesín se luciersa sacándola con su mano derecha.

Ya en la segunda parte, Vismara encontró el gol tras un excelente remate desde afuera del área, que se clavó en el ángulo izquierdo de Marchesín. Ahí, Chaca pensó que ya tenía todo resuelto, y que con eso alcanzaba. Para colmo, a Lanús le expulsaron a Sebastián Blanco, el que más había intentado, por un cruce con Lisandro López, que también vio la roja (insólita decisión de Maglio, ya que el defensor de Chaca fue el agredido). Pero la cuestión no estaba liquidada, y a falta de minutos, apareció Castillejos, que primero marcó el empate, y cuando todo el Funebrero se le vino encima, aprovechó las fallas defensivas de su rival, y estampó el agónico 2-1 final.

Una vez más, los simpatizantes de Chaca vivieron otra desilusión, y su equipo se compromete cada vez más en la lucha por salvar la categoría.

BANFIELD 2 – SAN LORENZO 0

Julio César Falcioni, en la semana, le auguraba un gran futuro a Sebastián Méndez, quien vestido de bombero fue convocado por los directivos de San Lorenzo para asumir tras la renuncia de Simeone. Claro, los deseos del técnico de Banfield recién apuntaban al próximo partido…

Porque el Gallego, finalmente, no fue habilitado (no es técnico recibido) y debió ver el partido desde una cabina. En el banco se ubicó Patricio Camps, su ayudante de campo. Y lo que vio el ex defensor, seguramente, no le agradó: Banfield mostró todo su oficio, jugó con los nervios de San Lorenzo y ni siquiera debió forzar la máquina para conseguir los tres puntos.

Con un gol de pelota parada, made in Falcioni, el Taladro se puso 1-0: córner de Erviti, frentazo de Battión. Luego, una buena ejecución de Ramírez tras un penal que no fue (no hubo infracción de Luna) puso el 2-0 y una diferencia que, si para muchos equipos resulta irremontable ante Banfield, ni hablar para este San Lorenzo.

Lo del Ciclón ya preocupa y asusta. Porque lleva ocho derrotas en las 13 fechas que se llevan jugadas en el torneo. Y encima, en la próxima fecha se mide ante Independiente. ¿Banfield? Está en otra, enfocado en la Copa y al trote en el Clausura, ya suma 22 puntos y, quién te dice…

Fuente: Diario Olé

This post was written by:

En La Tribuna - who has written 3758 posts on En la Tribuna.


Contact the author

Leave a Reply

TORNEO APERTURA 2011





Encuesta

¿River ascendera directo o jugará la promoción?

View Results

Loading ... Loading ...
reverse phone look up