Categorized | FUTBOL DE PRIMERA

Una cosa de Locos…

Así es. El gran Martín Palermo llegó a los 218 goles y alcanzó así al gran Roberto Cherro quien tenía el record hasta hoy. Boca y Vélez regalaron un partido para el recuerdo. Fue 4 a 4 con goles de Zapata, Silva (2) y Martínez para los de liniers y Monzón, Palermo, Medel y Gaitán para los xeneizes. Arsenal rompió la mala racha y le ganó a un necesitado Central por 3 a 2.  Racing o ganaba comodo con un gol desde 40 mts. de Bieler, pero se descuidó, y el globo se lo empató a 1 minuto de final gracias a Eduardo Domínguez. La acade en la promo…


VELEZ 4 – BOCA 4

Los dos venían con pálidas de la fecha pasada, a Boca le empató Estudiantes sobre la hora y Vélez perdió con Huracán. Hoy, la victoria era el único resultado positivo. Y la actitud de los dos equipos estuvo a la altura. Lo empezó ganando el Fortín, lo dio vuelta el Xeneize, volvió a ponerse arriba el local y finalmente lo empataron los dirigidos por Alves. Fue 4-4 con dos optimistas si los hay: Palermo, que erró un penal, pero metió uno y alcanzó al récord de Cherro; y Silva, dos tantos a pura potencia. Seguí leyendo la crónica del mejor partido del torneo: La batalla de Liniers.

A los 13 minutos, la yeta (o el karma, como quieran llamarlo) de Boca se hizo presente: centro frontal de Cabrera y gol de cabeza de Zapata, con una definición poco ortodoxa, pero efectiva. El volante le dio con la parte de arriba de la testa, casi con la nuca, de espalda al arco y la clavó igual. Boca sabía que no podía bajonearse y fue para adelante. Después de una falta a Gaitán, Román la movió rápido, tiró pared con el zurdo, Nico entró al área y apenas sintió el agarrón de arriba de Lima se derrumbó. Martín se hizo cargo del penal y Cherro tembló. El 9 le dio fuerte, apenas a la derecha de Montoya y el arquero de Vélez la sacó un poco con la rodilla y otro poco con la mano. El récord se hizo esperar y la remontada de Boca también, pero llegaron…

Primero, a los 36,’ Monzón fue por la izquierda, metió el centro que se desvió, Domínguez se la dejó servida y el lateral le dio de una de zurda al primer palo. Golazo para el desahogo de todo Boca y revancha de Fabián que había fallado en el 1-0 del Fortín. Tres minutos después, el Pochi se la dio a Román y el 10 habilitó a Palermo, que la paró de derecha y definió de zurda. Si el de Monzón fue desahogo, este no se quedó atrás. El 9 alcanzó los 218 de Cherro, lo gritó con todo (varias veces) y se abrazó con Riquelme. El enganche había dicho que quería hacer goleador al Titán y está cumpliendo: Martín lleva seis en el Clausura. Muchas emociones para 45 minutos, muchas más en los otros 45.

El segundo tiempo no fue menos. Vélez tuvo el empate dos veces con Silva, un cabezazo que dio en el travesaño y un zurdazo que se fue cerca. Pero Boca no se quedó de brazos cruzados y a los 11′ llegó otra linda jugada: Palermo se la dio a Riquelme, el 10 -de una- metió un exquisito pase para Gaitán, que definió de zurda, arriba al primer palo, para el 3-1. ¿Liquidado? Para nada, porque Silva, después de errar otro cabezazo (que sacó muy bien García), descontó y le puso un signo de interrogación al partido. Fueron dos pálidas en una para Boca, porque después del descuento del uruguayo, Palermo salió con una contractura (entró Viatri).

Se sabe que a Boca le cuesta cerrar los partidos y esta vez no fue la excepción. Rodrigo López, el Burrito Martínez y Silva se lo perdieron, pero a los 29′ Maxi Morales encaró, la metió al medio y cuando parecía que la jugada se diluía, apareció el Burrito Martínez para darle de zurda y meterla abajo: 3-3. Y hay más. Pelotazo a la espalda de Luiz Alberto y derechazo cruzado de Silva que terminó adentro. Sí, Vélez lo dio vuelta. Sí, Boca otra vez con las manos vacías… No. Esperen, no se vayan. Aunque no lo crean, falta el final de la película. A los 44′ zurdazo de Monzón, Montoya dio un rebote que Medel mandó a guardar y 4-4. Un gol con el sabor especial para el chileno, sin dudas. Y para Boca también. Ahora sí, levántense de la butaca y aplaudan.

El empate dejó a Vélez puntero, junto con Godoy Cruy y Colón (ambos con un partido menos). Del otro lado, al Xeneize no le sirve para el torneo, llegó a ocho puntos y sigue en mitad de tabla. Cada equipo puede hacer su análisis, pero lo cierto es que el vaso medio lleno y medio vacío es para los dos. Lo pudieron perder y lo pudieron ganar. Fue parda en La batalla de Liniers, sin vencedores ni vencidos.

CENTRAL 2 – ARSENAL 3

A todo ritmo fueron el comienzo y el final del encuentro. Terminó siendo de Arsenal por jugar más ordenado y estar atento en las jugadas clave. Rosario Central se encontró rápidamente en ventaja, pero el mismo tiempo tardó en pasar a perderlo y, aunque puso más corazón que fútbol para remontar el resultado, se quedó con las manos vacías. Los de Burruchaga lograron su segunda victoria en el torneo, ambas como visitante.

Diez minutos tardó Caraglio en mandarla a guardar al arco de Campestrini. Milton aprovechó un buen centro de Gervasio Nuñez y le puso la testa para convertir. El gol pareció marear a los Canallas, que extrañaron a Burdisso en defensa. Yacuzzi fue clave para que a los 21´ el resultado favoreciera al Arse. Primero encaró y tras recibir la pared la picó ante la salida del arquero; después, llegó hasta el fondo y su centro lo cabeceó Obolo. Ahí los visitantes se relajaron y empezaron a trabajar el encuentro.

Y Central fue. Como podía, empujaba, y de tanto ir se descuidó atrás. De un córner a favor de los de Cuffaro Ruso llegó el tercer gol de Arsenal. Después del despeje, Leguizamón manejó la contra y se la sirvió a Sena para que haga su gol. Y Central volvió a empujar. Llegó a descontar por medio de Lucho Figueroa y, si bien tuvo varios minutos para empatar, Burruchaga plantó bien al equipo para no dejar escapar una victoria muy valiosa.

La derrota en casa golpea duro a los rosarinos ya que siguen ahogados con el promedio. Continúan en Promoción, pero ahora por debajo de la línea de Racing. Si llega a ganar Gimnasia, los Canallas quedarán a sólo un punto del descenso directo. Arsenal, en cambio, dejó una buena imagen, parece sentirse mejor fuera de su estadio (donde todavía no ganó), su único triunfo había sido en esa condición frente a Racing, y ahora puede descansar.

RACING 1 – HURACAN 1

Está escrito. La tinta, aún lavable, la escogió este Racing de trazo irregular, que llena de manchones su hoja de ruta. El camino, a 12 fechas del final, le señala una vía única que desemboca en Promoción. No debería disgustarse con ese rumbo, que de confirmar esta tendencia a la nada misma en su juego, le otorgará al menos un playoff para pegarle una manotazo a la supervivencia en Primera.

“Esto es Racing”, se suele definir en torno a la institución para otorgarle carácter metafísico ahí donde debería haber una explicación racional. Lógica estricta, un nómina sin un jugador capaz de sacarle provecho a un delantero como Bieler (¿se habrá convencido Russo de la necesidad de incluirlo entre los titulares?), sin espíritu colectivo que sirva de blindaje ante las tempestades (aquella virtud de hace un año), es capaz de otorgarle a Huracán una chance de recuperación en el instante final. Letra gruesa del manual básico de Inferiores, los subordinados de Russo deberían repetir hasta el cansancio: “No debo hacer una falta a 25 metros de mi arco, que le dé al rival la chance de ensayar un cabezazo”. Ayala, una inversión que se privilegió en lugar de haber optado por una abastecedor, volvió a salir en la foto de la decepción pues a él le correspondía la marca de Domínguez…

La leve recuperación durante el segundo tiempo, cuando la posesión alcanzó mayor continuidad, no redime del pecado original. Huracán le opuso la fortaleza de un papel manteca (apenas el esfuerzo de un Toranzo en merma física y la tenacidad de Franzoia), suficiente para exponer carencias. ¿Es Castromán, cuyo único acierto fue un pase atrás a Mercado, el designado para promover desequilibrio, ya como 10, ya como 8? ¿Cuál es la forma de darle fluidez a los movimientos para que Bieler no deba sacarle agua a una piedra que, para su fortuna, se le escurrió a Monzón? Las cuentas a Racing lo dejan en rojo. No parece capaz este ejército desangelado, que todavía padece el sesgo de outlet con que se armó en el inicio de la temporada, de prometer un mínimo de seis victorias que lo acerquen a la certeza de la Promo. El fútbol, por cierto, admite desenlaces imprevisibles. Sin embargo, un Clausura consumido casi en su primera mitad lo expone con un déficit de puntos ante los menos poderosos. Y si en manos propias sufre lo indecible, ni falta averiguar lo que podría suceder cuando, sin remedio, deba ponerse en manos ajenas.

Fuente: Diario Olé

This post was written by:

En La Tribuna - who has written 3620 posts on En la Tribuna.


Contact the author

Leave a Reply

TORNEO APERTURA 2011





Encuesta

¿River subirá rápidamene a primera?

Loading ... Loading ...
reverse phone look up