San Lorenzo sigue demostrando por que está en lo más alto de la tabla de posiciones. Le ganó por 2 a 0 a Arsenal, Lanús logró una muy buena victoria ante un pálido Independiente por 2 a 0 y en el Cementerio de los Elefantes, Colón y Huracán empataron 1 a 1.
INDEPENDIENTE 0 vs. LANUS 2:
Borghi prueba con ideas que no siente y así le va al Rojo: no tiene identidad y el equipo es una lágrima. Lanús tuvo un plan más claro, lo ganó bien y casi golea.
Cuándo asume Borghi en Independiente? La pregunta no tiene trampa: puede que el Bichi haya tomado el cargo formal hacia el final del torneo pasado, pero su idea, su filosofía de fútbol -ésa que hizo que lo llamara Comparada- se quedó en sus días de gloria de Colo Colo. Hoy, Borghi hace jugar al Rojo con el libreto de otro, un estilo más cercano al que utilizaba hace un tiempo Falcioni, o hace menos el añorado Pepé Santoro. Es triste ver cómo el aire fresco que trajo el Bichi desde el otro lado de la Cordillera se llenó enseguida de humedad porteña, y su equipo juega un fútbol pegajoso, resbaladizo, nublado de smog. Las canchitas que se pueden ver debajo de esta página ilustran por sí solas el peor pecado de un entrenador: sepultar sus propias convicciones con una pila de hojarasca de dibujos tácticos. Independiente salió con un 4-4-2 amarrete y conservador, sin audacia ni imaginación. Este no es Borghi, toma una idea que no sabe transmitir porque no lo representa. Y esa crisis de identidad la sufre el equipo, la hace suya y la desparrama en la cancha con una actuación lamentable. ¿Por qué Borghi espera al incendio para poner un equipo más cercano a su ADN? Claro, elige mal el momento y en la desesperación tira delanteros y enganches sin una base, ni un sustento. Y el Rojo es un mamarracho y en pleno desfile de conductores la pelota la llevan los tropezones de Calello y Pusineri. Si el técnico está confundido, sus dirigidos van a estar mucho peor. De todas formas, a excepción de Assmann, Gioda y Pusineri, a los jugadores les faltó vergüenza deportiva.
Lanús no goleó porque también busca su identidad, y en ese apuro quería meter el segundo antes que el primero. La ventaja fue que el Granate tuvo un plan más claro, futbolistas aptos para interpretar la idea del técnico y convicción para llevarla adelante. Cuando Diego González encontró el único error de Assmann, el partido se terminó. ¿Cuándo asume Borghi? La pregunta queda. Y por ahí muere de pie, pero con las botas de otro a un costado de la cama…
SAN LORENZO 2 vs. ARSENAL 0:
Amo y señor del torneo, al Cuervo no le pesaron el triunfo de Tigre ni la cercanía de Boca, y sigue poniendo condiciones. Liquidó fácil al cuco Arse y sueña en grande.
San Lorenzo tiene ese dejo autoritario de aquéllos que tempranamente se acostumbran a mandar. Prepotea, maneja tiempos y espacios a voluntad, somete. Y ya empezó a cursar una materia que suele ser filtro para los equipos con aspiraciones: la tolerancia a la presión. Ayer, ante Arsenal, un rival que suele complicarlo, superó holgadamente la prueba. Un examen extensivo a los tentáculos de Boca, que se había acercado, y de Tigre, que había tenido la osadía de probarse por unas horas la ropa que siempre distingue al dueño de la fiesta.
¿Cómo hizo San Lorenzo? Como aquellos equipos de Bianchi que se plantaban, mordían, asfixiaban, liquidaban y luego caban a controlaban. Todo lo primero le llevó un cuarto de hora. Y el control (mucho tiempo con la pelota, sin dejar crecer al rival) lo ejerció todo el resto. Serio, sin desequilibrios, confiable, hiperconcentrado siempre para sacar rédito de errores ajenos. Todas virtudes, éstas, que muchas veces se le reconocieron a Arsenal. Si a eso se le suma la enorme diferencia de jerarquía individual…
Porque en definitiva, esa solidez moldeada por Russo está llena de intérpretes. El primero, aunque no necesariamente sea la figura, es Ledesma. El Lobo clarifica el juego porque siempre sabe qué hacer. Cuando sus compañeros están en aprietos, le tiran la pelota y él resuelve. Esto no siempre conlleva una genialidad: a veces se sale de una situación complicada con un pase atrás de 20 metros para volver a empezar por otro lado o con un toquecito lateral. Y el conductor de San Lorenzo sabe cuándo corresponde hacer cada cosa. Lo interesante es que no hay una dependencia enfermiza del resto. La pelota puede saltarlo e ir por otros carriles, bien llevada por las sociedades Aureliano-Barrientos o Adrián González-Rivero.
A Arsenal le faltó reacción, adentro y afuera. A ver: hay cosas que Garnero no puede cambiar. Por ejemplo, que mientras Silvera mata una pelota y se la abre a Barrientos en un solo movimiento, Sava necesite todo un entretiempo para hacer algo así. Pero hay otras cuestiones que sí son responsabilidad del técnico. ¿Qué buenas señales percibía por parte de su equipo como para demorar tanto los cambios?
Los buscadores de casualidades, que siempre encuentran de dónde aferrarse para justificar influencias más allá de lo perceptible, dicen que la única vez que San Lorenzo le ganó de local a Arsenal fue campeón. Si las cuestiones esotéricas existen, no es un tema que vaya a ser tratado ahora mismo. Sí, en cambio, hay que decir que San Lorenzo tiene bases bien reales para concretar su siempre vigente sueño de campeonato. Sus hinchas lo perciben, van y gritan. Que alguien se atreva a desmentirlos.
COLON 1 vs. HURACAN 1:
El Cementerio de los Elefantes es inexpugnable… para Colón, que no pudo ganar ningún partido de local. Ante Huracán mereció más, pero con eso solo no alcanza.
En una de las paredes del estadio de Colón, la que está en el codo noroeste con vistas hacia el playón de acceso, hay una leyenda pintada de manera imponente, con letras blancas y fondo negro que dice: “En este Cementerio no se llora, se alienta”. Sin embargo, por las últimas cuatro presentaciones del equipo en Santa Fe, en donde consiguió solamente empates, no vendría mal agregar: “Y se desperdician las oportunidades que se presentan”. El único de los “Elefantes” que asomó por estas tierras fue River, en la primera fecha, y se llevó un punto. Misma cosecha consiguieron Newell’s, Lanús y Huracán. Sí, no hay caso, el Negro no puede ganar en su territorio. Le cuesta horrores. Y como el punto suma poco, los de arriba se alejan, y no hace otra cosa que terminar cavando su propia tumba en su Cementerio…
El punto de ayer tuvo gusto a muy poco. En el tramo final del primer tiempo si el equipo de Antonio Mohamed hacía dos o tres goles estaba bien, era lo más justo por calidad y cantidad de llegadas. Pero le costó hacer el primero. Fuertes lo perdió un par de veces dentro del área chica, Aguilar la despejó de cabeza al lado del palo, y Oyola y Rivarola dudaron en el momento menos indicado. A todo esto, Huracán ya lo había madrugado con una pelota parada que, paradójicamente, ideó el Turco en su paso por Huracán: centro al primer palo para que aparezca Barrientos y adentro. 0-1 y a remar en un mar de gelatina. ¿Por qué? Porque pese a las situaciones creadas, otra vez el equipo no jugó bien y el mismo técnico lo reconoció. No es casual que de los últimos quince puntos haya sacado tan solo cuatro. El rendimiento viene cayendo con respecto a los primeros partidos y se refleja en los números. Duda en el fondo, no retrocede bien cuando la pierde en ofensiva, se desorganiza con facilidad en el medio y a veces, como ayer, no es eficaz en el ataque.
El Globo, de limitaciones más profundas que el Sabalero, también viene escalando de a uno. Su paso a paso es el punto a punto. Claro, el tema es que empezó tan mal que sumar lo que sea ya es un premio. Tiene a Barrientos, quien se carga el equipo al hombro y se banca el mediocampo él solo, pero le falta volumen de juego, peso en ataque (ayer los puntas fueron muy livianitos) y coordinación en sus líneas.
“No tuvimos ideas para ganar el partido”, dijo el Turco. A los dos les pasó lo mismo y por eso fue empate. Sumaron, es cierto, pero si no mejoran, les costará repetir la parda.
Fuente: Diario Olé





CHAU APERTURA!!!
Después del empate quedamos a 12 puntos del puntero y a un sólo punto sobre el último Huracán, en una de las mas pobre actuaciones de River en un campeonato local.
Llevamos seis partidos sin triunfos, ya que por el Apertura, River no gana desde la 2a fecha (2-0 a Rosario Central). Desde entonces, acumula tres empates y otras tantas derrotas.
Este panorama no es casual, ya que obedece a decisiones estratégicas de la Peor Comisión Directiva de la Historia y del técnico Simeone: Decidieron a partir de la 6ª fecha priorizar la Copa Sudamericana y abandonar el Apertura.
Hola!
Gran Post
Les contamos que andamos con una nueva iniciativa, estamos formando un nuevo blog. “Los Cinco Grandes” informara sobre la actualidad de los 5 equipos mas importantes de Argentina. Si queres participar contactate con cincograndes@gmail.com
Saludos
Danchovski
Los Cinco Grandes