Se terminó el sueño de Juan Martín Del Potro en el Us Open. En un maratonico partido que duró cuatro horas, el Tandilense no pudo con el buen juego del Escocés Murray. Por otro lado, Robredo le tiró con municion gruesa al Corata Djokovic.
Del Potro afuera:
Del Potro batalló durante cuatro horas en los cuartos de final del último Grand Slam del año, pero cayó ante el escocés Murray y se despidió del torneo. Fue 6-7, 6-7, 6-4 y 5-7. Además, dejó atrás una racha de 23 victoria consecutivas y no pudo llegar a conquistar su quinto título de ATP consecutivo. El vencedor se medirá en la próxima ronda con el ganador de Nadal-Fish. El tandilense estará desde el lunes entre los 15 mejores del mundo.
Exactamente fueron tres horas y 58 minutos de mucha acción en el Arthur Ashe, el estadio principal del Abierto de Los Estados Unidos. El argentino, que llegaba como una de las sensaciones del torneo por lo hecho en la gira previa (conquistó cuatro títulos, dos de ellos en polvo de ladrillo y otros dos en el cemento estadounidense), fue pura garra frente a la calidad de Murray y tuvo las chances para marcar la diferencia, pero no supo aprovecharlas.
El tandilense no comenzó de la mejor manera en el primer set del partido ante el actual número 6 del mundo (con el pase a semifinales ya accedió al cuarto lugar). El escocés arrancó ganando con su saque y enseguida quebró para escaparse en el marcador. Pero de a poco, Del Potro empezó a recuperar su nivel. Estando 1-4 abajo, ejerció presión sobre su rival, se decidió a jugar por las puntas, como debía haber hecho desde el principio y revirtió la historia. Ganó cuatro juegos seguidos y sirvió para sacar.
Pero cayó en una meseta y Murray se recuperó. Le quebró el saque para quedar 5-5 y estiró la definición al tie break, donde no le dio chances al argentino de quedarse con el primer parcial. El británico aprovechó su momento y se llevó el desempate de manera muy sólida por 7-2.
El segundo parcial tuvo un desarrollo diferente, pero el mismo final. Antes, el tandilense debió ser atendido por una molestia en su rodilla izquierda, que volvió a incomodarlo durante el set, pero que no lo llevó a bajar su rendimiento. Por lo menos no se notó en el juego. Los dos comenzaron sólidos con el saque y llegaron al 5-5 sin quiebres a favor ni en contra. Pero en el undécimo game, Murray aprovechó varios errores de Del Potro, levantó un 30-0 y rompió con el servicio. Pero a la hora de sacar, el argentino supo reaccionar y volvió a emparejar todo.
Por esa razón, la historia se fue nuevamente al tie break. Y tuvo al mismo ganador que en el primer set. Si en el otro desempate, el escocés no le había dado chances a Del Potro, en este, el argentino ni apareció. Fue 7-1 y 2-0 en sets para Murray, que ya se perfilaba para conseguir el pase a las semifinales.
Con dos sets en contra, Del Potro entró cabizbajo al tercer parcial. Pero rápidamente se recuperó. El juego que le dio resultado, el de apostar por jugar desde el fondo y a las puntas del escocés, le siguió dando réditos cada vez que lo utilizó. Aunque está claro que no pudo hacerlo en todo momento sino hubiese ganado de principio a fin.
Entonces, fue Murray el que empezó afilado. Y Del Potro desconcentrado. Eso se plasmó en el marcador, luego de que el escocés pudiera quebrar el saque en el cuarto game y se pusiera 3-1 arriba. Pero fue inmediata la recuperación del argentino. El europeo comenzó a fallar con los drops y posteriores globos -de muy buen resultado en el inicio- y el de Tandil suprimió la desventaja en el marcador. Pero no se quedó ahí. En el noveno, quebró el saque de su rival y quedó 5-4 arriba con el servicio a su favor. Esta vez no lo desaprovechó. Ganó el juego y el set por 6-4.
El cuarto set fue el de la definición, pero bien pudo ser un nexo para llegar al quinto. Los dos estaba cansados ya, luego de tres horas muy intensas de juego. Pero el que comenzó mejor el parcial fue el argentino, que quebró e insinuó estar un poco mejor anímica y físicamente que su rival. Pero no. Murray recuperó el servicio, luego se rompieron el saque en un par de ocasiones y cuando estaba sacando el tandilense 5-6, el escocés hizo lo mismo que en los dos primeros sets, aprovechó los momentos y liquidó la historia con un 7-5 final.
Así se terminó el andar de Del Potro en el US Open, pero comenzó una nueva era en su carrera. Desde el lunes estará entre los 15 mejores del ranking de entradas de la ATP y figurará décimo en la carrera de campeones, que entrega ocho lugares para el Masters de Shangai. Pero más allá de eso, con el camino que comenzó en Stuttgart, que pasó por Kitzbuhel, Los Angeles y Washington y que terminó en Nueva York, el tandilense se ganó un reconocimiento en el tenis mundial con apenas 19 años.
Murray, de 20, ya demostró que es uno de los grandes de la actualidad, pero también sabe que ya tiene al argentino en el mismo pelotón en el que está él. Hoy no se terminó el camino de Del Potro. Hoy comenzó una nueva historia que seguramente lo alzará al tandilense a la elite del tenis mundial. Que sea con mucho éxito.
Robredo le tiró a Djokovic:
Robredo le apuntó duro al serbio tras caer en los octavos y lo acusó de ser “payaso”. El español se enojó porque el número tres del mundo pidió asistencia médica cuando se le complicó el partido en el que terminó imponiéndose por 4-6, 6-2, 6-3, 5-7 y 6-3. “Siempre que pierde un set le duele algo”, concluyó Tommy.
El enojo del español se debe a que Djokovic pidió asistencia cuando se le complicó el partido de ayer e hizo gestos exagerados de cansancio. “Es un poco showman, un poco payaso dentro de la cancha, pero esto ya se viene viendo hace mucho tiempo. Siempre que pierde un set o algo, siempre le duele algo. Pierde el primer set, pide el trainer”, indicó Robredo.
El número 15 del mundo, además, explicó que la actuación del serbio no queda ahí. “Luego te gana el segundo haciendo un tenis increíble, se pone a ganar el tercero y tampoco le pasa nada, y cuando el cuarto se pone peligroso también le pasa algo”, indicó. Y agregó: “Siempre lo pide en momentos en que no va ganando y eso te hace sospechar que no lo hace de buena fe. Se juega con eso y es una pena que las reglas permitan estas cosas. Cada uno hace dentro de la cancha lo que puede para poder ganar y si esta permitido, esta permitido, el tema es que no debería estarlo”.
Fuente: Diario Olé




