Categorized | FUTBOL DE PRIMERA

4ª fecha: Lo que dejó el domingo

Se fue la cuarta fecha del fútbol nuestro de cada día y dejó a Boca con todos sus juveniles como único puntero con 9 ptos. (con un partido menos) y como escolta se encuentra Colón con 8 unidades. Por otro lado, Racing respira por la victoria conseguida el sábado ante el Bicho en la Paternal.



RIVER 0 VS. SAN LORENZO 0:

El partido fue malo y terminó sin goles, pero Méndez se desquitó con Falcao por el roce que habían tenido en la Copa. Esperó hasta el minuto 90 y le dejó los tapones marcados en la espalda. Vio la roja (también fue expulsado Voboril) y el Cuervo otra vez quedó con nueve en el Monumental, esta vez no hubo hazaña. Poco fútbol en un clásico desdibujado.

Los partidos entre River y San Lorenzo no son lo mismo desde el día que los de Boedo consiguieron el pase a cuartos de final de la última Copa Libertadores en el Monumental y con dos hombres menos. A partir de ese partido, cada encuentro pasó a ser una continuación de esa historia. Hoy no fue la excepción, aunque lo que revivieron Cuervos y Millonarios no fue la emoción de un resultado cambiante y lleno de goles. Se mataron a patadas y se olvidaron de jugar. Caliente y aburrido 0-0.

Claro estaba, en la previa este partido ya era de lo más atractivo del campeonato. Pero en la práctica, los dos se sacaron un cero bien grande. Ya desde el comienzo, los conjuntos de Diego Simeone y Miguel Angel Russo comenzaron muy imprecisos en ataque, con sus creadores en otra órbita. Buonanotte, de regreso tras el oro conseguido en Beijing apenas tocó un par de pelotas en el primer cuarto de hora y Barrientos no se puso el traje de conductor que su entrenador quería y su equipo necesitaba.

El Cholo protestaba porque River no jugaba por las bandas y tenía razón. Las pocas veces que lo hacía,  el equipo llevaba algo de peligro al arco de San Lorenzo. Recién pasada la media hora de partido, Abelairas abrió la cancha y tras un centro, Falcao no la pudo meter porque Aguirre se metió en el medio y despejó la pelota al corner. Pero San Lorenzo buscaba de la misma forma, con Adrián González como el dueño de los centros al área de Ojeda. El resultado era el mismo. Nada de nada.

Entonces, como la acción no transcurría por las bandas y los conductores no aparecían, el protagonismo se lo llevaban los dueños del centro del campo de juego. Cristian Ledesma demostró que Russo no se equivocó al insistir tanto por su contratación y se encargó de sacar a adelante a su equipo, que fallaba en el armado de las jugadas. Ese también era un denominador común en River.

Pero si en algo coincidían era en la vehemencia con la que jugaban los 22 hombres que saltaron al campo. Quizás recordando lo sucedido la noche de la hazaña de San Lorenzo en el Monumental, comenzaron los roces con el pitazo inicial. Tal es así, que en apenas tres minutos ya había dos amonestados, uno por bando.

Así, el fútbol se apagó y los rencores salieron a la luz. Y así también se fue la primera etapa. Apenas alguna que otra jugada de peligro de cada lado, pero no lo suficiente para romper el cero.

El comienzo de la segunda etapa mostró una luz de esperanza para todos los que querían ver fútbol y emociones. River arrancó despierto, pero enseguida San Lorenzo reaccionó y mostró la actitud que el entrenador le pedía a sus jugadores. El partido se transformaba en un ida y vuelta intenso, aunque con poca claridad en los últimos metros. Pero volvió a durar muy poco ese dinamismo. La historia se calentó nuevamente y el fútbol se murió.

Buonanotte apenas apareció unos minutos y transformó a su equipo en protagonista, pero no cumplió ni un poco con las expectativas depositadas en él. El Enano tuvo un tiro libre para repetir el gol que hizo en los Juegos Olímpicos, pero falló por varios metros. Si Simeone no lo sacó antes del final del encuentro fue porque todavía esperaba que apareciera de alguna manera. Pero tranquilamente podría haber sido reemplazado y su equipo no lo hubiese notado.

A pesar de eso, los dos técnicos movieron los bancos. El cholo cambió con la idea de ir por el partido y Russo respondió para controlar lo que Simeone modificaba. Pero hasta los que entraban, se metían en la vorágine que convertía al partido en una batalla y no en un simple encuentro de fútbol. Voboril, quien ingresó para frenar a Rosales, pegó dos veces en menos de diez minutos y se fue expulsado.

Y el final fue más de lo mismo. Sebastián Méndez, que hasta ahí había jugado un gran partido, se tomó venganza de Falcao, con quien tuvo un duro encontronazo en duelos anteriores y le pegó una patada voladora en la espalda: también se fue antes a las duchas. Nuevamente, San Lorenzo terminó con nueve jugadores en el Monumental, en un partido muy caliente, pero con diferente resultado. Esta vez fue 0-0. Que la historia no se repita.

ESTUDIANTES 2 VS. ARSENAL 0:

Verón y Calderón demostraron que están más vigentes que nunca y le dieron un triunfo importantísimo al Pincha en el Ciudad de La Plata. La Bruja, quien abrió el camino con un estupendo tiro libre, se volvió a lesionar. En tanto, el goleador sentenció la historia tras pase de Boselli.

Los compromisos continentales debían quedar por unas horas de lado, y meterse de lleno para sumar en el Apertura. Es que Estudiantes arrancó con el pie derecho en la Copa, pero no en el torneo local. Todavía no conocía lo que era el triunfo, luego de un empate y dos derrotas. En cambio, Arsenal empezó a paso firme en la Sudamericana, estuvo muy cerca de dar el batacazo en la Recopa ante Boca y cosechó dos triunfos en el campeonato argentino para ponerse rápido en la pelea de arriba de la mano de Daniel Garnero.

Por un lado, la buena noticia de contar con Juan Sebastián Verón, quien se había perdido el partido anterior por una lesión. Por el otro, la ausencia de Facundo Sava y Luciano Leguizamón, los dos goleadores que tiene el Viaducto en su plantel. El encuentro empezó en cámara lenta. Ninguno de los dos podía hacer pesar sus individualidades. ¿El juego de equipo? Nulo, en el principio. Pero todo cambió a los 21 minutos. Una falta de Gandolfi a Gastón Fernández en la puerta del área y Verón lo cambió por gol. Un tiro libre potente al palo de Campestrini, que no tuvo tiempo a reaccionar.

Esa alegría en la cara de la Brujita duró poco. Apenas tres minutos después, tuvo que salir por lesión y su lugar lo ocupó Matías Sánchez. Las molestias físicas lo persiguen este semestre a Verón, que se fue enojado a sentarse al banco. Ese golpe anímico lo sintió Estudiantes. Ya sin el referente del Pincha en cancha, Arsenal se animó a ir con todo en busca del empate. Lo tuvo Alejandro Gómez con un derechazo de afuera del área, y también Matos, reemplazante de Sava, tras un error de Andújar que consiguió redimirse y salvó su arco en el final de la etapa inicial.

El complemento tuvo dos actores principales. Gómez en Arsenal y Boselli en Estudiantes. El delantero del conjunto de Garnero se puso el equipo al hombro. Cada vez que tenía la pelota en los pies, encaraba y ponía peligro en el área de Andújar. En tanto, el ex Boca tuvo varias en su pie derecho para aumentar la ventaja y cerrar el partido. Una y otra vez chocaron contra Andújar y Campestrini.

Sin ideas y extrañando mucho la potencia goleadora de Sava y la audacia de Leguizamón, Arsenal buscó el empate. Metió al Pincha en su campo, pero no consiguió ahogarlo. Tampoco tenían a San Martín, ese cerebro de la mitad de cancha que necesita todo equipo. Y Estudiantes, con la ventaja, lo único que trató de hacer es cerrarse y llegar al final con el 1-0. Y apostaron al contragolpe. Por esa vía, llegó el momento de respirar para Sensini y compañía. Lo comandó Boselli, que esperó con paciencia a Calderón y el eterno goleador definió para clavar el 2-0. Caldera, con pasado en el Arse, había entrado por la Gata Fernández.

Con dos puntazos, Estudiantes logró tres puntos de oro. Los primeros tres puntos del Apertura. Verón y Calderón fueron las voces de la experiencia para salir del fondo de la tabla.

HURACAN 0 VS. BOCA 3:

El Xeneize suplió bien las ausencias de Riquelme, Palacio y Palermo y se llevó un triunfo clave de La Paternal. Viatri y Gaitán, en dos ocasiones, anotaron para el equipo de Ischia ante un rival que volvió a sufrir con su falta de contundencia.

Apenas ocho minutos tardó Boca en darse cuenta que no tiene necesidad de salir a buscar goles afuera para no extrañar a Palermo. En el primer centro claro que cayó en el área, el pibe Viatri anticipó como lo suele hacer el Loco, la mandó adentro y despejó el panorama respecto a quién debe jugar ante la ausencia del nueve titular. Se podrá decir –y con razón- que enfrente estuvo Huracán, un rival que pese a los cambios que dispuso Ubeda volvió a demostrar su falta de contundencia en ataque y, encima, se encontró con una tarde estupenda de Caranta. Demasiado para evitar su tercera derrota en cuatro presentaciones. Las carencias del Globo, sin embargo, no opacan todo bueno lo hecho por Viatri y compañía en la trabajada victoria por 3-0 en La Paternal.

No era fácil la misión que tenían los pibes. Porque no sólo se trataba de sustituir a Palacio y Palermo, sino también de rodear bien a Gracián, a quien cada vez que entra se le pide que haga lo que nadie, excepto Riquelme, puede hacer en el fútbol argentino. “Es el reemplazante natural”, dijo Ischia, cuando lo confirmó entre los titulares. Y no miente, ni se equivoca. Es que el Tano pone ganas, la pide, se muestra y, si la situación lo exige, también trabaja para el equipo en la recuperación de la pelota. Así, en el final del primer tiempo, cuando el Globo apretó y fue con más empuje que ideas contra el arco de Caranta, el enganche se retrasó y armó un bloque en el medio junto a Vargas y Battaglia. Pero su materia pendiente sigue siendo la conducción del equipo. Ahí es donde todavía el ex Vélez no termina de ganarse la confianza de la gente.

Caranta confirmó que los dirigentes acertaron en no traer otro arquero para discutirle el puesto. Fueron cinco intervenciones brillantes las del cordobés, tres en el cierre de la primera etapa, para mantener a su equipo arriba. Y no fue menos importante en el segundo tiempo, porque Boca entró dormido y la pasó mal. Además, en ataque se diluyó ya que tanto Goltz como Herner ajustaron las marcas y entonces Noir y Viatri no tuvieron tantas facilidades.

Debía oxigenar el medio Ischia para frenar el envión de Huracán que, apoyado en la presencia de Esmerado y Barrientos ganó la pelota y arrinconó a Boca. El ingreso de Toranzo por Casartelli, además, le dio otra variante por la punta derecha, para ganarle las espaldas a un disminuido Morel Rodríguez. El panorama se le complicaba a la visita, que por entonces se había olvidado de atacar y aguantaba como podía.

“¿Para qué tener a Gracián en cancha haciendo algo que no siente?”, se debe haber preguntado Ischia. Y enseguida mandó a otro juvenil, Nicolás Gaitán, en su lugar. A partir de ahí, Boca se adelantó un poco más, equilibró el trámite y empezó a jugar con la desesperación de Huracán. Los espacios cerca de Limia volvieron a aparecer y también las chances para aumentar la ventaja. Primero, a los 28′, lo tuvo Noir, pero le pegó mordido y su remate fue bien controlado. Y tres minutos más tarde, Vargas desbordó por derecha y mandó un centro preciso que el ingresado Gaitán transformó en el segundo gol, el de la tranquilidad, el que despertó el “que vamos a salir campeones no tengo dudas…” que bajó desde la popular visitante del Diego Armando Maradona.

Y la frutilla del postre llegó cuando el partido se moría, otra vez por intermedio de Gaitán, quien se aprovechó del desorden que dejó Huracán en el fondo, en su afán por buscar el descuento, y picó solito treinta metros, controló la pelota y definió con categoría frente a Limia.

Prueba superada para Boca y sus pibes. También para Ischia y, por qué no, para los más grandes que bancaron en el peor momento. A disfrutar del aire renovador, entonces, y a no dramatizar tanto las bajas. Pero a no confundirse tampoco. Ni estos chicos son Palacio y Palermo ahora que las cosas salieron bien, ni deberán ser condenados cuando no puedan marcar diferencias. Un poco de paciencia, si es posible.

INDEPENDIENTE 1 VS. GIMNASIA (LP) 1:

El Rojo volvió a dejar una imagen muy opaca en cancha de Racing. Comenzó ganando con un gol de Núñez y la complicidad de Sessa, pero se cayó en el segundo tiempo y el Lobo se lo empató por una linda definición de Niell. Cerca del final, el equipo de Sanguinetti tuvo la chance de ganarlo, pero le faltó puntería. Los dos terminaron con diez por las expulsiones de Teté González y Ledesma.

Le faltó un poco de fortuna, actitud y en definitiva convencerse de que podía ganar. El protagonista inesperado del partido fue Gimnasia de La Plata, que en Avellaneda mereció llevarse los tres puntos ante una nueva versión del Independiente de Borghi, aunque igual de pálida que la de las primeras tres fechas. Al final empataron 1-1, pero sobre la hora Pusineri y Rodríguez tuvieron que dejar todo para salvar sobre la línea a su equipo y al puntito de local.

El maltratado Cilindro de Avellaneda vio en los primeros minutos el entusiasmo de un Montenegro que intentó hacerse líder del equipo. Con el Rolfi y Núñez como los dos únicos jugadores de ataque, el Rojo dominó la pelota en ese arranque desprolijo, pero no tuvo peso en el área. Centurión por izquierda y Fredes por derecha acompañaron poco y nada por sus bandas para llegar con sorpresa al área rival. Ormeño, Maldonado, Agüero y Graff apoyados por Teté González, hacían simple el trabajo para mantener el cero en su arco. Eran peores las falencias del Lobo para atacar, con Messera como el único iluminado.

De un error llegó la apertura del marcador. Era la única manera. Núñez salió del área, molesto de que no le llegara limpia la pelota. Dominó el balón y sacó el derechazo, desde muy lejos, improvisó y le salió bien. Sorprendido, Sessa puso las manos, pero no las puso firmes y la pelota se le escurrió para el 1-0. Floja respuesta del Gato, bien Núñez por intentar.

Sin embargo el partido no era bueno. Lento, impreciso, predecible… Dependían mucho los dos equipos y los dos entrenadores, de los creadores de fútbol. Montenegro y Messera se movían, pedían la pelota y buscaron jugar siempre, a pesar de la poca compañía. Se redimió Sessa sobre el final de la primera etapa. El Gato le tapó un cabezazo bárbaro abajo a Núñez para cerrar el primer capítulo.

Fue otra la historia en el complemento. Gimnasia dominó de punta a punta el episodio, con entusiasmo más que con fútbol. Llegó al empate rápido. A los 2, Teté González capturó un mal rechazo de Gioda y habilitó entre líneas a Franco Niell. El chiquito definió de primera, de aire, para acomodar la pelota contra el palo izquierdo de Assmann y establecer el 1-1. Enseguida, Borghi mandó a la cancha a Gandín en lugar de Centurión.

Pero fue el Lobo el que se hizo grande en Avellaneda, e Independiente el que se achicó en el Cilindro. Para colmo, Ledesma vio su segunda amarilla y tuvo que dejar la cancha y al Rojo con diez hombres a los 18. Lo supo aprovechar Gimnasia, pero no lo plasmó en el marcador. Nacho Piatti se convirtió en el jugador más claro de la visita después de Messera y el volante tuvo dos jugadas claras para poner arriba al Lobo. A los 19, escapó por derecha y prefirió pegarle al arco (bien Assmann) antes que tocar para Niell que entraba libre por izquierda. Después también pecó de egoísta a los 29 y optó por terminar su propia jugada antes que dejar libre a un compañero para definir.

En una jugada aislada casi se lo lleva Independiente con un cabezazo de Núñez en el área chica que inexplicablemente se perdió por encima del travesaño cuando Montenegro llegaba por atrás para definir. Pero el hombre de más se hacía notar. Mejor dicho, lo hacía notar Gimnasia con sus líneas juntas, dinámica y control en los pies de Messera. A pesar de la roja a Teté González a los 35, el equipo de Sanguinetti fue mejor hasta el final. Y mereció llevarse la victoria. No se animó. Lo justifican tres jugadas claras en los últimos minutos. A los 39, Messera definió y Pusineri la sacó en la línea, en el rebote Cuevas probó y Rodríguez esta vez fue el que se estiró para rechazar al tiro de esquina. Y sobre el final, Messera gambeteó a medio mundo y su zurdazo sutil se perdió al lado del palo del arco de Assmann. Fue empate. Independiente volvió a mostrar su peor cara, el Lobo no puede desperdiciar las oportunidades que genera para engrosar su promedio en busca de su objetivo primordial: zafar del descenso. Aunque sin dudas, va por el buen camino.

Fuente: Diario Olé

This post was written by:

En La Tribuna - who has written 3620 posts on En la Tribuna.


Contact the author

Leave a Reply

TORNEO APERTURA 2011





Encuesta

¿River subirá rápidamene a primera?

Loading ... Loading ...
reverse phone look up