Es la hora de Leo y del Kun como dúo de ataque. Los amigos bajitos son la debilidad del Coco, que les ve futuro de varios mundiales. Ecuador ya los sufre.
No tuvimos la chance de jugar mucho juntos, eso es lo que pasa”. El crack que dice sentirse cómodo con todos y que encima es capaz de demostrarlo en la cancha (al fin de cuentas, quién puede no entenderse con él), tenía un deseo. Algo que anhelaba, que no revelaba, pero que lamentaba que no se diera con frecuencia en la Selección Mayor: Messi siempre quiso jugar con Agüero. Era lógico que el Kun sintiera lo mismo, desde otro lugar, ya que el titular indiscutido era Leo. Pero el punto de esta historia nacía del hombre del Barsa. El quería que esa amistad que tenían afuera, que esa relación que cada día se fortalecía más, que esa habitación en la que compartían algo más que los partidos de Play Station, se trasladara a la cancha con la celeste y blanca. El choque con México en EE.UU. se pareció como nunca antes a lo que juntos planearon alguna vez. Y el de mañana ante Ecuador, ya por los puntos que valen, viene a ser la confirmación de que ahora sí la dupla de chiquitos reyes es una realidad.
“El Kun está en su mejor momento. Está realmente muy bien”, lo elogió Messi en estas horas, ante la consulta de Olé. Y hay que buscar ahí, en esa respuesta, el por qué recién ahora esta dupla ventiañera está lista para el desafío y pasó a ser la gran apuesta de Basile en el ataque: Agüero creció, su última temporada en el Atlético de Madrid lo devolvió más jugador, más armado, más preparado. Y es por eso que su situación en la Selección cambió: dejó de ser uno más para pelear desde otro lugar, se siente capaz de poder decir que sueña con ser el goleador de la Mayor y está claro que, en el momento de la decisión final, su presente dejó sentado en el banco a los demás. “Antes por ahí era más complicado para mí, porque no tenía espacio y había jugadores importantes. Ahora el Coco me ve como uno de ellos”, dijo de su nueva situación.
Messi y Agüero, como dupla de ataque hecha y derecha, tuvieron muy pocos minutos (sí jugaron más en el Mundial Sub 20 de Holanda). Nunca, por caso, lo hicieron como dupla desde el arranque en la Mayor. Tanto en el partido con Bolivia por las Eliminatorias y contra México y Estados Unidos (ambos amistosos), los tres últimos en los que compartieron la delantera, siempre hubo un tercero en discordia: en el primero fue Tevez, en los otros, Cruz. Por eso, el choque de mañana con Ecuador será el escenario que tanto esperaban, la primera vez que los mostrará como esta sociedad con gran presente y mejor futuro. ¿Y cómo lo esperan? “Es muy lindo jugar con el Kun, yo me divierto con él”, dijo Lionel. “Tirar paredes con Leo es algo que disfruto. Entrar así, por abajo, hace el juego más vistoso. Con él nos llevamos muy bien en la vida: ojalá que eso se vea adentro de la cancha”, tiró el Kun.
El segundo gol a México fue, acaso, la gran demostración de lo que pueden hacer. Un lujo que llevó a Basile a decir que le agradecía a Dios por ser el DT que puede contar con ellos. Porque los dos, además, se entienden de memoria en el juego corto. En las prácticas se buscan así, toque rápido, descarga y desequilibrio en velocidad. Les faltará altura, pero les sobra talento. Inclinar la balanza para ese lado será el primer desafío. El otro: por primera vez tendrán que arreglárselas solos arriba, sin otro jugador que se lleve marcas o genere una preocupación extra al rival, como en EE.UU. lo hizo Cruz. El movimiento del punta del Inter les dio aire. Ahora los espacios se los deberán generar entre los dos, para así aprovechar al Riquelme conductor y al Verón lanzador.
“Ojalá que todo salga bien, porque este partido contra Ecuador es tan importante como el de Brasil”, dice Leo. Ellos saben bien por qué…
SERGIO MAFFEI | smaffei@ole.com.ar
Fuente: Diario Olé





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