Equipo bien rodadoLa ceniza en Trelew no dejó que saliera el avión y hubo que cubrir los 1.300 km a Mercedes en micro.
Alguna vez Jon Uriarte pidió que sus jugadores fueran gurkas que le pusieran el pecho a la que se viniera. Y puso como ejemplo aquel grupo que él integró al que el entrenador coreano Young Wan Sohn llevó a una gira asiática que fue un maratón de 33 partidos en 45 días, en condiciones durísimas.
Las cenizas del volcán chileno Chaitén que invadieron la Patagonia impusieron una involuntaria prueba de templanza a sus muchachos. Luego de superar el martes a Australia en sets corridos (25-16, 25-18 y 25-7), en un partido informal celebrado en el Polideportivo N° 1 de Trelew, vengando de alguna manera la derrota por 3-1 en el amistoso oficial del lunes, a la medianoche debieron abortar el plan de tomarse un avión a Buenos Aires para acceder luego por tierra a Mercedes (son unos 100 kilómetros de ruta). Eso los obligó a cubrir los 1.300 km entre la capital chubutense y la ciudad bonaerense en ómnibus. El improvisado raid no supo de lujos: el desayuno fue una bandejita como la que recibe cualquier hijo de vecino en un micro y sólo hubo una parada, para estirar las piernas y conocer el baño de la estación de servicio. Ojo, los aussies se ligaron la misma paliza.
Por eso el almuerzo fue recién a las 17, en una quinta mercedina. Y hubo que atrasar un par de horas el inicio del partido en el Polideportivo del CEF Nº 40, que empezó pasadas las 22 y se jugaba al cierre. Hoy ambos conjuntos (que también serán rivales en el Preolímpico de Tokio, que larga el sábado 31) volverán a verse las caras, en un entrenamiento conjunto.
ERNESTO RODRIGUEZ III | erodriguez@ole.com.ar
Fuente: Diario Olé




